La ineptitud y burocracia que dejaron ir a Felipe Cruzat
Dicen que uno de los momentos más dolorosos de la vida es cuando uno debe enterrar a un hijo. Tal vez uno no se recupera nunca de un trance así. No lo he vivido y ruego a diario por no tener que pasar nunca por
un momento así.
Por eso me conmovió a diario el caso de Felipe Cruzat y su repentina muerte, cuando parecía que iba en franca recuperación. Me dolió ver el desconsuelo de sus padres, que hicieron todo lo posible por conseguir un corazón para Felipe. Consiguieron cariño, amor, apoyo, difusión de su problema. Pero el corazón no llegó y Felipe partió.
Y aunque suene duro decirlo, lo que pasó con Felipe es el resultado de una ineficiente política de trasplantes y una negligente actuación del ministerio de Salud durante los últimos años. Veamos los hechos concretos para fundamentar este comentario.
1.- A partir de 2003, la Corporación del Trasplante (www.trasplante.cl) ha pedido al Ministerio de Salud la creación de un sistema profesional de procuradores de órganos, es decir, de personal hospitalario contratado y con dedicación exclusiva para evaluar pacientes, hablar con las familias, cumplir los protocolos de muerte del paciente y coordinar la extracción y distribución nacional de los órganos obtenidos. En agosto de 2004, es decir hace casi 5 años, publiqué un artículo en El Mercurio dando cuenta de este problema y de la triste realidad de quienes morían esperando. Para ver el artículo pincha el siguiente link: http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={668ebdfb-edb7-4df6-92bb-312509b45175}
2.- Recién en 2005 y luego de muchísimas peleas, el ministerio de Salud accedió a disponer de 5 cupos para disponer de procuradores de órganos contratados. A esa altura, ya estaba claro que aproximadamente uno de cada dos pacientes en espera morían por falta de órganos. La idea de la Corporación era conseguir un total de 15 procuradores. Los recursos se entregaron en forma gradual, como quedó registrado en este nuevo artículo: http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={2f2121fc-4861-4db1-b9ea-dd3090ba8ebf}
¿Pero se solucionó el tema? La verdad es que no. El viernes pasado, pocas horas después de saber del fallecimiento de Felipe Cruzat, contacté a José Luis Rojas, médico y director en la Corporación del Trasplante y le pregunté qué había pasado con el plan de procuradores desde 2005 hasta ahora. Y la respuesta fue desoladora: “nada”. De los 15 cupos disponibles (para personas, no para equipos de varios profesionales) en realidad estuvieron operativos 10 debido a que hubo cupos que no se llenaron o gente que llegaba y luego dejaba el cargo. Pero tampoco pudieron funcionar de manera adecuada, me explicó el doctor Rojas.
¿Qué hizo entonces el ministerio de Salud desde 2006 hasta ahora en materia de trasplantes? Lamentablemente poco. Tres años sin preocuparse de corregir un problema evidente y con propuestas de solución antiguas. ¿Le interesa al ministerio de Salud salvar la vida de estas personas? ¿O es que los costos para hacer trasplantes superar sus presupuestos?
Tuvo que aparecer Felipe Cruzat, el enorme despliegue comunicacional, el sufrimiento de una familia y la angustia de un país que ponía sus esperanzas en un donante para que el ministerio de Salud y la propia Presidenta Bachelet anunciaran que “harían todo lo posible” por salvar a Felipe. Estos fueron recursos especiales -los que fueran necesarios- alertas a todos los hospitales, llamados a la ciudadanía y a los padres de Felipe.
A mitad de marzo, durante el punto más noticioso de la espera de Felipe, se anunció un plan para crear un sistema de procuradores en todo el país (unos 50 cargos), que no es otra cosa que lo que durante años ha pedido la Corporación del Trasplante. En La Tercera se recogió la opinión del encargado de trasplantes. (ver el siguiente link: http://latercera.com/contenido/680_111372_9.shtml).
¿Por qué no se hizo esto antes? ¿El ministerio necesitaba tener un niño muriéndose para tomar conciencia? ¿Necesitaba ver el dolor de la familia Cruzat para que de una vez por todas se tomaran acciones? ¿Cuánta plata se está derrochando en la publicidad del Transantiago -sin informar de cómo se usa o de nuevos beneficios- que pudiera haberse usado para contratar estos equipos hace meses?
Y lo peor de todo. Nos han tratado de hacer creer que este tema se solucionará con una ley de Donante Universal. Todos quienes saben de trasplantes tienen muy claro que no sacamos nada con llenarnos voluntad y voluntarios si no tenemos al menos profesionales capacitados para extraer y coordinar el traslado de órganos. En otras palabras, con un poco de dinero -de los impuestos que pagamos todos los días- muchos chilenos podrían seguir viviendo.
Felipe, lamento lanzar palabras de rabia en el momento de tu partida. Pero el doloroso saber que pudiste tener un lindo futuro y que la ineptitud y burocracia de muchos te dejaron partir.
Más claro echarle agua
Lo peor Victor Hugo es que el caso del niño Cruzat no es el primero, y probablemente no sera el ultimo. En este momento esta el niño en el Calvo Mackenna que recibio un higado y lo rechazo, el tambien estuvo mal y por esos azares del destino consiguio un organo.
Recuerdo tambien cuantas personas (menores y adultos) han estado en similar situacion… solo cuando se hac imprescindible y el tienpo empieza a ser contra reloj y aparecen los medios, todo el mundo reacciona. Me pregunto cuantos casos asi tendremos que ver para que el gobierno finalmente se mueva. O mas bien realice las cosas y deje de prometerlas o estudiarlas…
Insólito, por decir lo menos. INCOMPETENCIA Y FALTA DE VOLUNTAD POLITICA ¡¡ Hasta cuando permitiremos, como sociedad, que los parlamentarios por nosotros escogidos (se supone) cumplan con el cometido y mandato que les otorgamos?? Por qué no se escucha el clamor de toda una nación??….La Concertación lleva ya 18 años de Gobierno y pretenden, infantilmente, un 5º período para ” afinar ” algunos temas. Está claro que son incompetentes¡¡¡¡
Existentes medidas políticas de mayor impacto mediático como el mencionado Transantiago, al que se le inyectan millones de dólares mensuales con un resultado inpresentable e indigno.
Pienso que sólo con voluntad política podremos resolver este tema y muchos otros más, por lo que, a mi juicio, un cambio en la dirección del país debería tener un resultado positivo en el mediano plazo.
Es muy lamentable que la sucia política esté matando a tantos chilenos(as) y que la muerte de un niño, estremezca las conciencias de los personeros de gobierno, por un tiempo mínimo, para seguir en el mismo letargo de conciencia social.
Atte.
Definitivamente falta de voluntad política.
Ojalá cambie AHORA, para no tener que llegar a casos como la lamentablemente muerte de Felipe.
Saludos!
Soberbio su articulo. Estos inoperantes se empezaron a mover ya cuando el niño estaba muriéndose y se vió a la Dra Vega anunciando “que había dado orden a todos los servicios del pais para que estuvieran atentos”…” vergonzoso.
La Listeriosis va a servir para tapar ésta y otras de sus incompetencias,otro “cuco” comunicacional para variar.